ING lanza su banca privada en España para altos patrimonios

El sector financiero español presencia un cambio de paradigma con la incursión definitiva de ING en la gestión de altos patrimonios. La entidad naranja ha dejado de ser percibida únicamente como un banco de ahorro masivo para posicionarse estratégicamente entre los grandes jugadores de la banca privada. Su propuesta se dirige específicamente a un nicho de aproximadamente 6.000 clientes actuales que ya operan con activos superiores a los 500.000 euros.

El modelo híbrido: Digitalización con rostro humano

A diferencia de los modelos tradicionales, la propuesta liderada por Alfonso Tolcheff, consejero delegado de la firma, se define como la primera experiencia de banca privada digital en el mercado ibérico. Esta estrategia no renuncia a la tecnología, sino que la utiliza como puente para ofrecer un servicio flexible. El usuario decide en cada momento si prefiere una interacción a través de plataformas avanzadas o un asesoramiento cara a cara.

Para sustentar este despliegue, la entidad ha reforzado su estructura operativa con puntos de atención clave. La red física de esta nueva división se asienta en cinco núcleos urbanos estratégicos:

  • Madrid y Barcelona como centros neurálgicos financieros.
  • Valencia y Sevilla para cubrir el arco mediterráneo y el sur peninsular.
  • Sabadell como punto de refuerzo en el cinturón industrial catalán.

Captación de capital y objetivos de crecimiento

El potencial de crecimiento para ING es notable. Según los análisis internos dirigidos por Pablo Porres, responsable del área, una gran parte del capital de sus clientes actuales —aproximadamente dos tercios— se encuentra todavía depositado en otras instituciones financieras. El objetivo es claro: centralizar ese patrimonio bajo su nueva arquitectura de inversión personalizada.

Además, el interés por este nuevo servicio trasciende a sus propios usuarios. Se estima que tres de cada diez inversores que no son clientes de la entidad estarían dispuestos a evaluar las propuestas de este nuevo modelo. Para dar respuesta a esta demanda, el equipo de gestores especializados, que actualmente cuenta con 35 profesionales, se ampliará hasta alcanzar los 40 expertos antes de que finalice el presente ejercicio.

Eficiencia operativa en el Top 10 del sector

El aterrizaje de esta división no es tímido; la entidad ya se sitúa por volumen gestionado dentro del top 10 del sistema financiero español. Uno de los pilares de este éxito temprano es la eficacia en el soporte al cliente, donde un colectivo de expertos preferentes logra resolver casi la totalidad de las dudas —un 97%— en el primer contacto.

En definitiva, la apuesta de ING por el segmento de los altos patrimonios busca romper la rigidez de la banca exclusiva tradicional. Al fusionar la agilidad de los procesos digitales con la solidez de una atención personalizada en oficinas físicas, el banco naranja desafía a los competidores históricos en un momento de máxima rivalidad por captar la liquidez de los grandes inversores en España.