Air Europa sigue sin cobrar los 185 millones de Venezuela

Un laberinto financiero de 185 millones: La deuda perpetua en Venezuela

La situación financiera de Air Europa en territorio venezolano continúa estancada en un callejón sin salida que ya dura más de una década. Según la información remitida recientemente al Tribunal Supremo, la aerolínea de Globalia mantiene un derecho de crédito que asciende a los 205 millones de dólares (aproximadamente 185 millones de euros) que permanecen retenidos por las autoridades de Venezuela. Este bloqueo no es un fenómeno reciente, sino el resultado de una acumulación de capital generado desde el año 2013 que nunca pudo ser repatriado a España.

El núcleo del problema reside en la arquitectura del control cambiario venezolano. Durante años, la venta de billetes de avión en moneda local (bolívares) se convirtió en una trampa de liquidez para las compañías extranjeras. Aunque Air Europa operaba con normalidad, las severas restricciones impuestas por los organismos reguladores del país sudamericano impidieron sistemáticamente la conversión de esos beneficios en divisas extranjeras, dejando el capital «atrapado» en un sistema financiero inaccesible para la matriz española.

El papel de Víctor de Aldama: Una gestión sin réditos económicos

En un intento por desbloquear estos fondos operativos, Globalia optó en septiembre de 2019 por una vía de mediación externa. Para ello, contrató los servicios del empresario Víctor de Aldama, cuya figura ha cobrado relevancia mediática tras su vinculación con el denominado caso Koldo. El objetivo del contrato era claro: utilizar la influencia y capacidad de gestión de Aldama para recuperar los fondos que llevaban años inmovilizados en Caracas.

Sin embargo, la documentación aportada al juez Leopoldo Puente confirma que esta estrategia resultó infructuosa. La compañía ha subrayado ante el Alto Tribunal que el contrato con Aldama estaba estrictamente vinculado al éxito de la operación. Dado que el mediador no consiguió que el gobierno de Venezuela liberara un solo euro de la deuda, Air Europa sostiene que no se realizó pago alguno por sus servicios. Al no existir una recuperación efectiva del capital, la aerolínea afirma que no se emitieron facturas ni se devengaron honorarios, invalidando cualquier sospecha de retribución económica en este marco específico.

Implicaciones judiciales y el horizonte de Globalia

La transparencia sobre estos movimientos ha sido requerida por la justicia en el marco de las investigaciones sobre la trama de las mascarillas, donde figuran nombres como el de Koldo García y el exministro José Luis Ábalos. La matriz de la aerolínea insiste en que todas las gestiones realizadas para recuperar el dinero han sido legítimas, aunque hasta la fecha, todas han resultado estériles frente al hermetismo económico del Estado venezolano.

Para comprender la magnitud de este bloqueo, es necesario analizar los factores que han impedido que Globalia recupere sus activos:

  • Inestabilidad monetaria: La constante devaluación del bolívar complica la equivalencia de los derechos de crédito originales.
  • Restricciones de repatriación: Los mecanismos de control de divisas en Venezuela priorizan otros sectores antes que la liquidación de deudas con aerolíneas comerciales.
  • Geopolítica compleja: La falta de acuerdos bilaterales efectivos ha dejado a las empresas españolas en una situación de vulnerabilidad jurídica en el país.

A pesar de los esfuerzos diplomáticos y privados, el crédito de 205 millones de dólares sigue figurando en los balances de la compañía como una cuenta pendiente de cobro de difícil resolución. La confirmación ante el Tribunal Supremo cierra, de momento, uno de los capítulos más polémicos sobre los intentos de mediación de la empresa, dejando claro que el conflicto económico entre la aerolínea y el regulador venezolano está lejos de resolverse.