La situación jurídica de Begoña Gómez ha generado un nuevo episodio de fricción entre las responsabilidades protocolarias y las restricciones impuestas por la justicia. En un movimiento estratégico, su defensa ha solicitado formalmente al juez Juan Carlos Peinado la devolución de su pasaporte, documento que le fue retirado recientemente como parte de las medidas cautelares en la causa que investiga presuntos delitos de tráfico de influencias y corrupción en los negocios.
Un itinerario entre la diplomacia internacional y el ámbito familiar
El núcleo de la petición reside en un viaje programado para la próxima semana, que llevaría a la esposa del presidente del Gobierno primero a Turquía y posteriormente al Reino Unido. Según el escrito remitido por el exministro Antonio Camacho, Gómez tiene previsto formar parte de la delegación oficial que asistirá a la XXXVI Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN en Ankara. La justificación institucional se apoya en una invitación directa de Emine Erdogan, cónyuge del mandatario turco.
Sin embargo, el trayecto no termina en Ankara. La planificación incluye una escala técnica y personal en Londres. El objetivo de esta segunda parada es asistir a la ceremonia de graduación de su hija mayor, quien finaliza sus estudios superiores en Psicología en una institución británica. Esta combinación de motivos —uno oficial y otro estrictamente privado— ha despertado suspicacias entre las acusaciones populares, que interpretan el evento diplomático como un salvoconducto para facilitar el desplazamiento familiar.
Análisis de la asistencia histórica a cumbres internacionales
Uno de los puntos más debatidos en este escenario es la intermitencia de Gómez en la agenda internacional de Pedro Sánchez. Si bien la defensa argumenta la necesidad de su presencia en Ankara, los registros históricos muestran que su participación en foros de la Alianza Atlántica no ha sido la norma, sino la excepción. Desde el año 2018, se han celebrado siete encuentros de alto nivel de la OTAN, y la esposa del presidente solo ha estado presente en tres de ellos.
- Asistencias confirmadas: Londres (2019), Madrid (2022) y Vilna (2023).
- Ausencias destacadas: Bruselas (en tres ocasiones diferentes), Washington (2024) y La Haya.
Esta estadística refuerza el argumento de quienes consideran que el interés inusitado por la cita en Turquía podría estar condicionado por la situación procesal actual y la voluntad de normalizar su imagen pública a través de la representación exterior del Estado.
El debate sobre el riesgo de fuga y la seguridad del Estado
El juez Peinado justificó la retirada del pasaporte el pasado mes de junio bajo la premisa de minimizar el riesgo de fuga durante la instrucción del caso. No obstante, la defensa de Gómez sostiene que dicha medida es desproporcionada y que la propia logística del viaje garantiza su retorno a España. Al desplazarse en avión oficial y bajo la custodia permanente del dispositivo de seguridad de Presidencia del Gobierno, el entorno de la investigada asegura que el control sobre sus movimientos es absoluto.
Este argumento intenta rebatir la tesis del magistrado, quien en autos anteriores sugirió que la propia estructura de escoltas podría, en un escenario hipotético, facilitar una salida no controlada. La tensión entre el Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid y la defensa se mantiene en niveles máximos, especialmente tras la reciente apertura de expediente al juez por parte de instancias superiores ante posibles irregularidades en la tramitación.
Precedentes: El caso del G-20 en Brasil
No es la primera vez que el calendario judicial de Begoña Gómez se ajusta a compromisos internacionales. Ya en noviembre, el juez accedió a modificar las fechas de las citaciones para permitir su asistencia a la cumbre del G-20 en Brasil. En aquella ocasión, el criterio judicial priorizó el compromiso institucional sobre la inmediatez de las diligencias, un precedente al que ahora se aferra su representación legal para lograr la devolución temporal del documento de viaje.
La resolución definitiva sobre si Gómez podrá volar a Ankara y Londres queda ahora supeditada al criterio del juez Peinado, quien deberá decidir si el peso de una invitación oficial extranjera y un evento familiar son motivos suficientes para levantar, aunque sea momentáneamente, las medidas cautelares que pesan sobre la investigada.
