Begoña Gómez: denuncia al juez Peinado ante el CGPJ

La tensión entre el ámbito judicial y el entorno de la Presidencia del Gobierno ha alcanzado un nuevo punto crítico. Antonio Camacho, representante legal de Begoña Gómez, ha formalizado una denuncia ante el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) contra el magistrado Juan Carlos Peinado. El núcleo de la reclamación se centra en una presunta vulneración del derecho de defensa y de la tutela judicial efectiva, tras conocerse resoluciones de gran calado a través de filtraciones periodísticas antes que por las vías procesales reglamentarias.

Indefensión ante la justicia: el peso de las notificaciones

El escrito presentado por la defensa de Gómez califica de «alarmante» el modo en que se han gestionado los tiempos y las formas en el Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid. Según expone el letrado, la decisión de enviar a juicio oral a su representada, así como la imposición de medidas cautelares severas, fue difundida por los medios de comunicación sin que la defensa tuviera constancia oficial del auto.

Este escenario plantea un debate jurídico profundo sobre las garantías procesales en un Estado de derecho. Camacho argumenta que la falta de notificación directa impide el ejercicio inmediato de los recursos pertinentes, dejando a la acusada en una situación de vulnerabilidad jurídica injustificable. La queja solicita que la Inspección de Tribunales intervenga para esclarecer por qué los cauces legales de comunicación se vieron sustituidos por el eco mediático.

Restricciones de movilidad y comparecencias quincenales

El juez Peinado ha decretado el procesamiento de Begoña Gómez por la presunta comisión de cuatro delitos. Para asegurar su presencia durante el proceso, el magistrado ha dictado medidas que limitan significativamente su libertad de movimiento. Entre ellas destacan la retirada del pasaporte y la prohibición expresa de abandonar el territorio nacional. Además, se le ha impuesto la obligación de personarse cada quince días en dependencias judiciales.

La defensa insiste en que estas decisiones, dictadas presuntamente en una jornada de sábado, suponen una anomalía administrativa. El abogado Camacho insta al órgano de gobierno de los jueces a verificar si el funcionamiento del juzgado ha derivado en una irregularidad manifiesta que deba ser sancionada conforme a la normativa vigente.

El conflicto con las Fuerzas de Seguridad y el posible expediente

Más allá de las irregularidades formales en la notificación, el horizonte judicial de Peinado se complica por sus propios razonamientos en el auto. El CGPJ tiene previsto analizar la apertura de un expediente disciplinario por falta grave de consideración hacia los cuerpos policiales. El juez sugirió en su resolución que los miembros de la escolta de Gómez podrían colaborar activamente en una hipotética fuga de la acusada, siguiendo órdenes de sus superiores.

  • Impacto institucional: La sospecha vertida sobre la lealtad de la Policía Judicial ha generado un malestar profundo en el ámbito ministerial.
  • Gravedad del expediente: De confirmarse, esta conducta se tipifica bajo la Ley Orgánica del Poder Judicial como una infracción disciplinaria.
  • Voz de la defensa: Para Camacho, estas afirmaciones refuerzan la tesis de un procedimiento que se aleja de la imparcialidad requerida.

Un precedente complejo para la carrera judicial

La conclusión de este conflicto no solo afectará al destino procesal de Begoña Gómez, sino que sentará un precedente sobre la responsabilidad de los jueces en la gestión de la información confidencial. La defensa busca que el CGPJ actúe con contundencia frente a lo que consideran un «funcionamiento anormal» de la administración de justicia, donde el espectáculo público parece haber primado sobre el rigor de la ley penal.

En las próximas horas, la Comisión Permanente del Consejo deberá decidir si las actuaciones de Peinado merecen un castigo administrativo, mientras la defensa espera, finalmente, recibir la documentación legal por los cauces ordinarios que establece la Constitución Española.