El ecosistema mediático del Congreso de los Diputados enfrenta un nuevo episodio de rigor administrativo. La Mesa de la Cámara ha ratificado una contundente decisión que aparta de la actividad parlamentaria a Bertrand Ndongo durante un trimestre completo. Esta medida responde a una serie de comportamientos que el órgano rector considera incompatibles con el protocolo institucional exigido en la Cámara Baja.
El incidente en la sala de prensa y la respuesta de la Mesa
El núcleo de la controversia se sitúa en los eventos ocurridos el pasado 25 de noviembre. Según el informe de los servicios jurídicos, Ndongo, vinculado al medio Periodista Digital, habría obstaculizado el desarrollo de una rueda de prensa convocada por el grupo parlamentario Sumar. La sanción se fundamenta en la interrupción sistemática del acto, desatendiendo las indicaciones de los responsables de comunicación y tomando la palabra sin la autorización previa pertinente.
La Mesa del Congreso, donde existe una mayoría conformada por el PSOE y Sumar, ha optado por aplicar el castigo más severo contemplado para estas infracciones. Aunque el instructor del expediente planteó la posibilidad de aplicar ciertos atenuantes —alegando que, pese a la interrupción, la rueda de prensa pudo concluir—, el órgano de gobierno parlamentario ha desestimado cualquier reducción de la pena, fijándola en tres meses de retirada de credenciales.
Factores clave en la resolución del expediente
Para entender la firmeza de esta resolución, es necesario analizar los puntos que han inclinado la balanza hacia la sanción máxima:
- Reincidencia y denuncias: Sobre el comunicador pesaban ya varias reclamaciones previas interpuestas por la Asociación de Periodistas Parlamentarios (APP), así como quejas formales de partidos como Podemos, PSOE y la propia formación de Yolanda Díaz.
- Incumplimiento del Reglamento: La conducta ha sido tipificada como una infracción grave tras la reciente actualización del reglamento interno del Congreso, que busca blindar la convivencia y el orden en las zonas de prensa.
- Rechazo de alegaciones: A pesar de los 15 días otorgados para presentar su defensa, los argumentos de Ndongo no han logrado convencer a la Mesa de que su actuación estuviera amparada por el libre ejercicio del periodismo.
Un precedente compartido con Vito Quiles
La situación de Bertrand Ndongo no es un hecho aislado en la actual legislatura. La Mesa ha seguido un criterio de coherencia respecto a otros casos similares, como el de Vito Quiles. En ese caso, la sanción también fue de tres meses, aunque los motivos técnicos diferían: el uso de dispositivos móviles para grabar en zonas no autorizadas y la difusión de imágenes privadas de representantes políticos sin consentimiento.
Este endurecimiento en la aplicación de las normas internas sugiere un cambio de paradigma en el Congreso de los Diputados. El objetivo parece ser la recuperación de un clima de orden en las comparecencias públicas, limitando las acciones de perfiles que, a juicio de la Mesa, priorizan el activismo político sobre el rigor informativo tradicional.
Con esta resolución definitiva, se cierra el expediente administrativo, dejando claro que las normas de conducta en la sede de la soberanía nacional son de obligado cumplimiento para todos los profesionales acreditados, sin importar el sesgo del medio para el que trabajen.
