Paraguay elimina a Turquía del Mundial con gol de Galarza

El renacer de la Albirroja: Paraguay sigue con vida y condena a Turquía

La selección de Paraguay ha logrado una victoria heroica en la segunda jornada del Grupo D del Mundial 2026, imponiéndose por 0-1 a una Turquía que se despide prematuramente de la competición. Tras un debut para el olvido, el conjunto dirigido por Gustavo Alfaro mostró su faceta más resiliente, logrando tres puntos vitales en un encuentro marcado por la resistencia defensiva y una polémica expulsión que obligó a los sudamericanos a jugar medio partido en inferioridad numérica.

Con este resultado, el panorama del grupo se aclara: Estados Unidos ya tiene asegurado su pase a los dieciseisavos de final con seis puntos, mientras que Paraguay y Australia se jugarán la segunda plaza en un duelo directo en la última fecha. Para Turquía, el sueño mundialista termina tras encadenar dos derrotas consecutivas, evidenciando una alarmante falta de pegada frente al arco rival.

Matías Galarza y un golpe de efecto inmediato

El partido no pudo comenzar mejor para los intereses paraguayos. Apenas transcurridos dos minutos de juego, Matías Galarza, quien entró en el once titular rodeado de interrogantes sobre su situación deportiva, silenció las críticas con un potente disparo cruzado. El gol fue una inyección de moral para una Albirroja que necesitaba redimirse tras la goleada encajada en su estreno mundialista.

A diferencia de encuentros anteriores, Paraguay exhibió una solidez defensiva impecable desde el pitido inicial. El planteamiento de Alfaro priorizó el orden táctico, cerrando los espacios a las individualidades turcas y apostando por transiciones rápidas lideradas por Julio Enciso, quien fue el pulmón del equipo cuando la presión aumentó.

La polémica del ‘tapa bocas’ y la heroica guaraní

El punto de inflexión del encuentro llegó justo antes del descanso. Miguel Almirón vio la tarjeta roja directa tras una revisión del VAR. El motivo fue la aplicación estricta de la nueva normativa FIFA que prohíbe a los jugadores taparse la boca para dirigirse a los rivales o árbitros, una medida implementada para fomentar la transparencia y el respeto en el campo. Esta decisión dejó a Paraguay con diez jugadores durante toda la segunda mitad.

  • Resistencia táctica: Gustavo Alfaro reconfiguró el esquema con cambios defensivos acertados.
  • Inoperancia turca: El equipo de Vincenzo Montella controló la posesión pero careció de profundidad.
  • Factor suerte: Un cabezazo de Mert Muldur impactó en el larguero, salvando a los paraguayos en el momento crítico.

Turquía: Un asedio sin recompensa en San Francisco

En la segunda mitad, el dominio otomano fue absoluto pero estéril. Ni siquiera la entrada de sus piezas más creativas logró derribar el muro construido por Gustavo Gómez y compañía. Arda Güler, la joven estrella del Real Madrid, tuvo una actuación discreta y no pudo liderar la remontada necesaria para mantener a su país en el torneo. Turquía, que regresaba a una cita mundialista tras 24 años de ausencia, se estrelló una y otra vez contra sus propios nervios.

Ocasiones claras de Can Uzun y Deniz Gul se marcharon desviadas, y un último intento de Merih Demiral en el tiempo de descuento rozó el poste, sentenciando el destino de los turcos en la Bahía de San Francisco. La falta de efectividad en los metros finales ha sido el lastre definitivo para un equipo que, sobre el papel, aspiraba a ser la revelación del certamen.

Conclusiones y lo que viene para Paraguay

Paraguay ha recuperado su identidad combativa en el momento más oportuno. Esta victoria no solo les otorga tres puntos, sino que refuerza la confianza de un grupo que supo sufrir bajo condiciones adversas. La disciplina táctica mostrada tras la expulsión de Almirón será la base sobre la cual intentarán sellar su clasificación ante Australia.

El próximo enfrentamiento será una auténtica final. Con Paraguay y Australia empatados a puntos, el margen de error es inexistente. La Albirroja deberá mantener este nivel de concentración, esperando que la baja de Almirón no pese demasiado en la creación de juego, mientras que Turquía deberá iniciar un proceso de autocrítica tras un fracaso que pocos vaticinaban antes de viajar a Norteamérica.