Emergencia hídrica: El Besós pulveriza los registros del temporal Gloria
La situación meteorológica en el área metropolitana de Barcelona ha alcanzado un punto crítico durante las últimas horas. El río Besós ha mostrado un comportamiento extremo al registrar un caudal de 903 metros cúbicos por segundo a su paso por Santa Coloma de Gramanet. Esta cifra es especialmente alarmante si se compara con los registros históricos recientes, ya que supone duplicar el volumen de agua que el río transportó durante el devastador temporal Gloria de 2020.
Con una lámina de agua que alcanza los 3,5 metros de altura, la Agencia Catalana del Agua (ACA) ha activado de inmediato el protocolo de aviso por riesgo de inundaciones. La magnitud de la crecida ha obligado a las autoridades a monitorizar de cerca el tramo final del río, donde la fuerza de la corriente es máxima y la posibilidad de desbordamiento en zonas bajas es inminente.
Factores clave: El Vallés Oriental y sus afluentes
El origen de este aumento repentino se encuentra en las lluvias torrenciales que han azotado la comarca del Vallés Oriental. Este exceso de precipitación se ha canalizado rápidamente a través de la red fluvial, saturando los cauces secundarios que alimentan al Besós. Los datos de las estaciones de medición reflejan la severidad del episodio en puntos estratégicos:
- Riera de Mogent: Ha alcanzado picos de 195 metros cúbicos por segundo en la zona de Montornés del Vallés.
- Río Tenes: Ha registrado un flujo de 171 metros cúbicos por segundo a la altura de Llisá de Munt.
Vigilancia extendida al sur: El estado del Llobregat
La inestabilidad no se limita exclusivamente al flanco norte de la capital catalana. En el sector sur, el río Llobregat también presenta un escenario preocupante. Actualmente, se encuentra en nivel naranja de alerta tras haber superado los 380 metros cúbicos por segundo en su tramo final.
Este incremento combinado en las dos principales arterias fluviales de Barcelona genera una situación de vulnerabilidad máxima en todo el cinturón metropolitano. Se recomienda a la población evitar cualquier acercamiento a los cauces, vados y zonas bajas de las cuencas afectadas mientras persista la alerta por inundación, dado que la velocidad de respuesta del terreno ante nuevas lluvias podría ser mínima.
