La entidad malagueña ha cerrado la primera mitad del ejercicio con un balance sólido que refuerza su posición en el mercado financiero español. Unicaja Banco ha reportado un beneficio neto de 361 millones de euros hasta junio, lo que representa un incremento del 7,1% respecto al mismo ciclo del año anterior. Esta evolución positiva no solo se refleja en la cuenta de resultados, sino que se traslada directamente al bolsillo del inversor con un anuncio contundente sobre su política de retribución.
Un impulso del 28% en la remuneración al accionista
El dato más destacado para los mercados ha sido el incremento en el dividendo. La entidad ha confirmado que en el mes de septiembre distribuirá 8,44 céntimos por acción, una cifra que supone un aumento del 28% en comparación con el pago previo. Este movimiento responde a la estrategia del banco de maximizar el valor para sus propietarios tras alcanzar un beneficio antes de impuestos de 566 millones de euros.
Este crecimiento en la rentabilidad se apoya en un margen bruto que escaló hasta los 1.085 millones de euros, favorecido por una gestión eficiente de los ingresos recurrentes y una notable reducción en la necesidad de dotaciones y provisiones, las cuales cayeron un 18% interanual.
Calidad del balance: morosidad en mínimos y control de riesgos
Uno de los pilares del informe financiero presentado ante la CNMV es la mejora drástica en la calidad de sus activos. Unicaja ha logrado reducir su ratio de morosidad al 1,8%, una mejora significativa frente al 2,2% registrado hace apenas un año. Esta limpieza de balance se complementa con una caída del 22,6% en los activos improductivos, demostrando una gestión rigurosa del riesgo de crédito.
- Descenso del 34,5% en activos adjudicados.
- Reducción del 14,3% en los créditos dudosos.
- El coste del riesgo se sitúa en un optimista 0,18%.
Diversificación de ingresos: el auge de los seguros y fondos
Más allá del negocio tradicional de préstamos, la entidad ha encontrado un motor de crecimiento en los ingresos no bancarios. Las comisiones procedentes de fondos de inversión, planes de pensiones y seguros ya representan el 53% del total de las comisiones netas, ganando cuatro puntos de peso en el último año. El patrimonio gestionado en fondos de inversión, por su parte, se disparó un 18,2%, alcanzando los 18.016 millones de euros.
En cuanto a la inversión crediticia, el banco ha virado su foco hacia segmentos de mayor rentabilidad. Mientras el mercado hipotecario mantiene su estabilidad, la financiación a empresas creció un 6,6% y el crédito al consumo se elevó un 8,3%. En total, la nueva producción de crédito alcanzó los 6.412 millones de euros en el semestre.
Rentabilidad y solvencia frente al escenario fiscal
A pesar del impacto del impuesto extraordinario a la banca, que supuso un desembolso de 144 millones de euros para la entidad, los indicadores de rentabilidad siguen al alza. El ROTE (rentabilidad sobre fondos tangibles) se situó en el 10%, superando el 9,7% del ejercicio anterior. Si se ajusta este dato al exceso de capital, la rentabilidad escala hasta el 12%.
En términos de solidez financiera, Unicaja mantiene una ratio de capital CET1 fully loaded del 15,7%. Aunque representa una ligera décima menos que el año pasado, sigue posicionando a la entidad como una de las más solventes del sistema bancario español, garantizando la cobertura necesaria para afrontar futuros ciclos económicos con garantías.
Con estos resultados, Unicaja no solo consolida su proceso de integración y eficiencia, con una ratio que se sitúa en el 46%, sino que se prepara para un segundo semestre donde el foco seguirá puesto en la captación de recursos fuera de balance y el mantenimiento de la excelencia en la calidad de sus activos.
