BBVA gana 9.066 millones impulsado por México y Turquía

La diversificación geográfica como motor de rentabilidad para BBVA

En un escenario financiero global complejo, la estrategia de expansión internacional de BBVA ha vuelto a demostrar su eficacia. La entidad financiera ha reportado un beneficio neto atribuido de 9.066 millones de euros durante los tres primeros trimestres del ejercicio, lo que representa un crecimiento del 13,6% respecto al mismo tramo del año anterior. Este resultado pone de manifiesto cómo la fortaleza de sus mercados emergentes actúa como un escudo frente a la saturación o el menor dinamismo de las economías europeas.

El consejero delegado, Onur Genç, ha subrayado la capacidad del grupo para armonizar el incremento de su base de negocio con niveles de rentabilidad superiores. La clave de este avance reside en un margen bruto que escaló hasta los 32.072 millones de euros, impulsado principalmente por una evolución positiva de los ingresos recurrentes, a pesar de las presiones inflacionarias en los costes operativos.

México y Turquía: los pilares del crecimiento internacional

El análisis por geografías revela un cambio de guardia en la aportación al beneficio global. México se consolida como la joya de la corona de la entidad, con un beneficio de 4.522 millones de euros, lo que supone un incremento del 16,9%. Por su parte, la operativa en Turquía ha sorprendido al mercado con un repunte del 21,8% en sus ganancias, alcanzando los 789 millones de euros, a pesar de la volatilidad económica intrínseca de la región.

  • América Latina (excluyendo México): Aportó 821 millones de euros, con un crecimiento exponencial del 42,1%.
  • Margen de Intereses: Registró una subida del 20,8% a nivel global, situándose en 23.243 millones.
  • Comisiones Netas: Ascendieron a 6.909 millones, reflejando una mayor actividad comercial.

El desafío del mercado español: entre la estabilidad y el ligero retroceso

En contraste con el vigor internacional, el negocio en España presenta un perfil mucho más plano. Las ganancias en el mercado doméstico sufrieron una leve contracción del 0,2%, situándose en 3.106 millones de euros. Esta ralentización no se debe a una falta de ingresos, que crecieron un 2,2%, sino al aumento de los costes de administración y personal.

La inversión en tecnología y el impacto financiero derivado de los planes de salidas voluntarias de empleados han lastrado el resultado final en territorio español. No obstante, la actividad comercial se mantiene sólida, con un crecimiento del 4,5% en la concesión de créditos a clientes, destacando especialmente el dinamismo en el sector corporativo frente al hipotecario.

Solvencia y gestión del riesgo en un balance de casi un billón

El balance total del grupo BBVA se sitúa ya en las puertas del billón de euros, con activos valorados en 986.191 millones. La gestión del riesgo ha permitido que la tasa de mora mejore hasta situarse en un 2,6%, una cifra competitiva dadas las circunstancias macroeconómicas. En cuanto a la calidad del crédito, destaca el auge de los préstamos al consumo (+8,7%) y el uso de tarjetas de crédito (+12,4%), lo que indica un mantenimiento del gasto de las familias.

A pesar de la robustez de los beneficios, la ratio de capital CET1 experimentó un ajuste, situándose en el 12,21%. No obstante, el retorno sobre el capital tangible (RoTE) ha escalado hasta el 22%, consolidando a BBVA como una de las entidades más eficientes y rentables del panorama bancario europeo actual. La gestión fuera de balance, que incluye fondos de inversión y pensiones, también mostró un crecimiento saludable, rozando los 200.000 millones de euros gestionados.

Perspectivas estratégicas para el cierre de ejercicio

La hoja de ruta de la entidad parece clara: seguir aprovechando la escala en mercados con mayores márgenes para compensar el entorno de tipos más ajustado en Europa. La capacidad de BBVA para generar capital de forma orgánica y mantener una política de dividendos atractiva seguirá dependiendo, en gran medida, de la estabilidad política y económica en México y de la evolución de la inflación en Turquía, dos factores que, por ahora, han jugado a favor de las cuentas del banco azul.