El dominio del Barça Femení en el continente europeo no es una racha pasajera, sino una hegemonía consolidada. Al sellar su pase a la final de la Champions League 2025-2026 en Oslo, el conjunto azulgrana ha logrado un hito sin precedentes: disputar seis finales consecutivas. La victoria por 4-2 ante el Bayern Múnich en un vibrante Spotify Camp Nou no solo certificó su billete para pelear por el cuarto título, sino que también dejó momentos para la historia del club.
Alexia Putellas: Leyenda viva y récord goleador
La capitana azulgrana volvió a demostrar por qué es el alma del equipo. Con su doblete decisivo ante las bávaras, Alexia Putellas alcanzó la asombrosa cifra de 234 goles oficiales con la camiseta del FC Barcelona. Este dato no es menor, ya que iguala a una figura mítica como César Rodríguez como la segunda máxima artillera de la historia de la entidad, solo por detrás de la inalcanzable marca de Lionel Messi.
Más allá de las cifras, el impacto de Alexia fue total. Su capacidad para aparecer en los momentos de tensión permitió al Barça recuperar el control cuando el Bayern intentaba reaccionar. Sus dos tantos, uno tras un balón suelto en el área y otro con una acrobática definición de espaldas, fueron el reflejo de una jugadora que vive un idilio constante con las grandes citas de la Liga de Campeones.
La pizarra de Pere Romeu: El factor Salma Paralluelo
Tras las dudas generadas en el partido de ida en el Allianz Arena, el técnico Pere Romeu intervino con valentía en la alineación titular. La gran sorpresa fue la inclusión de Salma Paralluelo en lugar de Claudia Pina, buscando una mayor profundidad y agresividad en las bandas. El movimiento fue un éxito táctico rotundo: la aragonesa fue elegida MVP del encuentro, siendo una pesadilla constante para la defensa alemana.
El planteamiento se basó en ensanchar el campo y atacar los intervalos de un Bayern que propuso un bloque defensivo muy bajo. Gracias a la movilidad de Graham Hansen y la intensidad de Clara Serrajordi, el Barça logró fluidez en el juego interior, obligando a las visitantes a replegarse en exceso y cometer errores forzados por la presión alta.
Crónica de un duelo de alta tensión
El inicio del choque fue una declaración de intenciones. El Barça golpeó primero gracias a un remate certero de Paralluelo a centro de Hansen. Sin embargo, el Bayern Múnich no se descompuso y aprovechó un desajuste defensivo para que Linda Dallmann pusiera el empate provisional. La respuesta local fue inmediata, con Alexia restaurando la ventaja antes del descanso.
- Ewa Pajor amplió la distancia al inicio del segundo tiempo con un testarazo inapelable.
- El cuarto gol, obra de Putellas, parecía sentenciar definitivamente la eliminatoria.
- El regreso de Aitana Bonmatí tras su lesión fue la nota positiva del tramo final, aunque la falta de ritmo competitivo se notó en la gestión de los últimos minutos.
Un final agónico y el destino en Oslo
A pesar del marcador de 4-1, el fútbol guardaba un giro dramático. Una pérdida en la salida de balón permitió a Pernille Harder recortar distancias y desatar el nerviosismo en las gradas. El Bayern, volcado al ataque, rozó la épica con un disparo al larguero de Caruso y un gol anulado por el VAR que habría supuesto el 4-3. Las intervenciones providenciales de Cata Coll y el sacrificio defensivo de Irene Paredes evitaron un desastre que parecía improbable minutos antes.
Con el pitido final, el Barça Femení confirmó su presencia en la final del 23 de mayo en Oslo. El destino ha querido que el rival sea el Olympique de Lyon, ahora dirigido por Jonatan Giráldez. Se trata de un duelo con tintes de revancha y simbolismo, donde las catalanas buscarán reafirmar su trono ante el equipo más laureado de la historia y el entrenador que las llevó a la gloria en las dos campañas anteriores.









